Aquella fue una de las noches mas agradables y maravillosas que pasé en mucho tiempo. Mientras Eva preparó un suculento plato de pasta con tomate yo fuí a buscar un poco de leña para la chimenea que encontramos en el salón. Como no queríamos volver a alterar a los No Muertos salí de la casa por la terraza en donde estaban las bombona de butano. Esta terraza estaba situada en la parte trasera de la casa a unos tres metros de altura, bajar no fue demasiado complicado, para subir tenía pensado buscar algo para subirme y saltar pero al mirar en el bajo de la casa encontré una vieja y apolillada escalera de madera que me resulto de extrema utilidad.
Detrás de un limonero había un pequeño churrasco. Estaba bastante mal hecho, seguramente lo construyó el propio inquilino de la casa. Al lado, tapado con un plástico, había un gran montón de leña bien seca y ordenada. Después de unos cuantos viajes acumulé la suficiente leña como para pasar la noche calentitos al lado de la chimenea.
La cena estaba muy rica, Eva era una excelente cocinera teniendo en cuenta los pocos ingredientes de los que pudo disponer. Cuando nos acercamos a la casa aquella mañana me percaté de que en el tejado había un hermoso depósito de agua. En aquel momento no sabía si tendría agua pero en cuanto le puse la bombona llena al calentador y abrí el grifo un maravilloso chorro de agua caliente brotó de él. Después de cenar nos dimos una refrescante ducha y de paso aproveché para afeitarme con unas maquinillas desechables. Nunca una ducha me había sentado también, que poco se aprecian las cosas cuando se tienen.
No me extraña que la mujeres digan que los hombres solo pensamos en el sexo. Cuando Eva apareció en el salón tapada solamente con una toalla, bastante cortita por cierto, una ligera reacción se produjo en mi entrepierna. La verdad es que ya me había dado cuenta, a pesar de no estar muy presentable con el pelo todo revuelto y la ropa toda sucia, de que era muy guapa. Esos ojos azules y su piel blanca salpicada por un ligero mar de pecas me resultaban muy atractivos y no conseguía quitarmelos de la cabeza. Se acercó y me dijo que podíamos lavar la ropa y hacer un improvisado tendal en salón para que se secaran con el calor de la chimenea.
Y allí estábamos, casi desnudos tapados simplemente con unas toallas y tumbados uno junto al otro en una cama que hicimos con el colchón de la cama principal. La luz que proyectaba el fuego sobre su cara la hacia cada vez mas guapa. Creo que cada vez me estaba empezando a gustar más y no sé si eso era bueno o malo en los tiempos en los que vivimos. Tal y como le había prometido le relaté mas o menos todo lo que me había sucedido desde que comenzó este desastre.
- ¿Y has estado solo todo este tiempo? - me dijo cuando acabé mi relato - Debe de ser terrible estar tanto tiempo sin la compañía de nadie en medio de esta pesadilla. ¿Y tu familia?
- No tengo familia cercana. Soy hijo único y mis padres murieron hace ocho años. La única familia que me queda es una tía por parte de mi padre pero vive en Madrid y sólo la he visto unas diez veces en mi vida.
- Vaya que triste. Y ¿Tus padres murieron de un accidente?
- No. Mi madre murió de cáncer, cuando se lo detectaron ya estaba en metástasis y no hubo nada que hacer. En mes y medio falleció. Después de esto mi padre se quedó destrozado, la tristeza y el dolor lo fue carcomiendo. Siempre había estado sano pero según fueron pasando las semanas su estado de salud empeoro. Seis meses mas tarde me lo encontré muerto en la cama. El pobre se murió de pena, lo cual no me extraña estaban muy enamorados parecía mentira que llevaran veinte años casados.
Mientras le estaba contando todo esto, Eva se había ido acercando cada vez mas hacia mí. Estaba tan cerca que podía sentir su calido aliento y el dulce olor de su piel. A pesar de lo triste que me puse al recordar esos amargos momentos de mi vida, una extraña atracción sexual empezaba a apoderarse de mí. En cuanto acabé de contarle mi desgraciada vida me puso la mano en la cara y me acaricio suavemente. Dios, se me puso dura al instante, nunca me había pasado semejante cosa. Había tenido algún que otro calentón pero siempre después de unos cuantos besos y magreos varios, vamos que me había ido calentando poco a poco pero esta vez fue de sopetón.
Eva se debió de dar cuenta de lo que me pasaba, una lujuriosa sonrisa apareció en su rostro y me beso. Fue uno de los besos mas maravillosos que me han dado en mi vida. El corazón se me puso a cien por hora, las manos me sudaban y fuerte calor salía de mi entrepierna. Poco a poco Eva fue bajando su mano hasta mis partes nobles y me las empezó a acariciar. Su mano se movía de arriba a bajo, acariciandome el glande. Suavemente le aflojé un poco la toalla y unos sabrosos y generosos pechos me dieron la bienvenida. Eran preciosos, de un color blanco igual que el resto de su piel, con una aureola muy oscura alrededor de sus grandes y puntiagudos pezones erectos. Estaba muy excitada, cada vez que se los acariciaba ronroneaba como una gatita. Eran los pechos mas ricos que jamas había probado. Mientras se los chupaba y mordía delicadamente una serie de suspiros empezaron a brotar de su garganta. Le arranqué la toalla y la tumbe en el colchón. Tenía el pelo de su sexo muy corto, seguramente se lo afeitaba, esto me puso todavía mas a cien. Lentamente le fui mordiendo el cuello, le acaricié los pechos, le pasé la lengua por el ombligo y finalmente alcancé su coño. El aroma que de él brotaba era néctar para mi olfato. Cada vez estaba mas excitado, la tenía tan dura que me dolía.
Mi lengua recorría el trazado de sus labios vaginales y se paraba breves instantes en su clítoris. Era grande y sonrosado, estaba tan duro como pi polla o mas. Cada vez que le pasaba la lengua por él unos espasmos le sucedían. Su sexo estaba totalmente húmedo, empapado por la mezcla de sus jugos y mi saliva. Le metí un dedo mientras le succionaba su centro de placer. Creo que en ese momento tubo un orgasmo ya que empezó a gemir y a comvulsionarse y un fuerte calor acompañado de un ligero aumento de sus jugos brotó de sus entrañas mas íntimas.
Me apartó y cogió delicadamente mi polla entre sus manos. Me la empezó a besar. Se la metió en la boca y su lengua hacía maravillas con mi glande. Cada vez que la pasaba por allí una ola de placer me invadía. Comenzó rítmicamente a chuparmela. De tal forma que cuando subía apretaba los labios y para relajarlos en el sentido descendente. Con las manos me acariciaba el tronco de pene, la sensación de que me iba a correr de un momento a otro era cada vez mas fuerte. Cuando parecía que ya estaba a punto se la quitaba de la boca y me pasaba la lengua por los huevos, chupandolos y masajeandolos. Se la volvió a meter en la boca, yo ya estaba a punto de correrme. Se le dije y comenzó a hacerlo con mas ímpetu, no pude aguantar mas y me corrí. Todo mi cuerpo temblaba de placer, ella seguía chupando sin cesar. Absorbiendo y tragando mi semen hasta que lo tragó todo, incluso los restos que pudiesen quedar en los conductos de mi polla. Quedamos exhaustos. Eva se acurrucó a mi lado sonriente como una gatita satisfecha.
- Descansa un poquito cariño. Que todavía nos queda el segundo asalto. - Me dijo mientras me daba un beso.
- Eva. Esto ha sido maravilloso, nunca he disfrutado así con una mujer.
- Gracias. Desde el día que nos encontramos estaba deseando que esto sucediera.- Me contesto.
- ¿De verdad? Pues me dejas bastante sorprendido, yo nunca he sido precisamente un gigoló.
Según le decía esto la estreche entre mis brazos y la besé apasionadamente. Mi polla estaba empezando a despertar nuevamente y tenía que aprovechar la calentura de Eva. Esta vez fuimos un poco mas despacio hasta que al final la penetré y acabé dentro de ella. Mas me vale que empiece a buscar condones de donde sea, no creo que este sea el mejor momento de quedarnos embarazados. Eché un par de leños mas en la chimenea, arropé a mi compañera sexual y me dispuse a pasar lo que quedaba de noche con tranquilidad. Al día siguiente ya nos preocuparíamos de nuestro siguiente movimiento en este nuevo mundo.
Anonymous
April 28 2006, 15:35:32 UTC 6 years ago
Picaron
JEJE, tas hecho un picaron. No se por que pero ya me olia esto. Sigue asi, esta muy bien esto de mezclar una historia apocaliptica con una picarona, jeje.